¿Qué hace que algo parezca mágico?
¿Es la falta de comprensión, la opacidad, la sincronización, el símbolo, la expectativa o la experiencia subjetiva de transformación?
Tecnologías de lo invisible. Una investigación sobre ocultismo, ritual, historia de la conciencia, arte, sonido, cuerpo, oráculos, algoritmos, vigilancia y dispositivos de experiencia.
Durante siglos, la magia ha sido descrita como una práctica situada fuera de la racionalidad técnica: una forma de superstición, religión, pensamiento simbólico o creencia destinada a producir efectos mediante procedimientos que no parecen corresponder con las leyes causales de la naturaleza.
Pero existe otra posibilidad.
Podemos observar la magia no por aquello que afirma ser, sino por aquello que hace.
Un ritual organiza el espacio, el tiempo, el cuerpo, la atención, los objetos, los sonidos, los gestos y las expectativas de quienes participan en él.
No necesita necesariamente modificar físicamente el mundo exterior para producir una transformación. Puede modificar primero al sujeto que observa, participa, interpreta y actúa.
Esta investigación no pretende demostrar que la magia sea científicamente real ni que la tecnología sea literalmente mágica.
La pregunta es distinta: ¿qué estructuras permiten que un símbolo, un ritual o una tecnología sea experimentado como capaz de producir una transformación?
TELESMAS no nace de una mirada exterior sobre el ocultismo, la magia o la experiencia simbólica. Esta investigación se articula desde una inmersión prolongada en esos campos y desde una práctica artística y académica que ha atravesado sonido, tecnología, percepción, cuerpo, imagen e interacción.
Mi posición dentro de esta investigación es deliberadamente múltiple: ocultista, artista y psicólogo. No presento estas tres posiciones como una autoridad sobre el fenómeno, sino como condiciones desde las cuales puedo formular preguntas diferentes sobre él.
Investigación de sistemas simbólicos, rituales, correspondencias, prácticas mágicas y tecnologías históricas de relación con lo invisible.
Producción de objetos, sonidos, imágenes e interfaces capaces de convertir estas preguntas en experiencias concretas.
Observación de percepción, atención, expectativa, asociación, agencia y transformación subjetiva.
Un teléfono inteligente contiene procesos que la mayoría de sus usuarios no comprende.
Una red neuronal produce resultados cuyo proceso interno puede ser opaco para quien interactúa con ella.
Un algoritmo decide qué aparece frente a nuestros ojos sin revelar necesariamente la totalidad de sus operaciones.
Una interfaz transforma operaciones complejas en gestos simples: tocar, deslizar, pulsar, mirar.
La tecnología contemporánea produce así una experiencia paradójica:
sabemos que hay una máquina detrás, pero no vemos completamente cómo funciona.
En ese espacio entre operación y experiencia aparece una forma contemporánea de misterio.
El ritual organiza una secuencia de acciones. Define qué debe hacerse, cuándo, dónde, con qué objetos, bajo qué condiciones y con qué estado de atención.
Una interfaz también organiza acciones.
Determina qué puede hacerse, qué puede verse, qué opciones aparecen, cuáles desaparecen y qué secuencia debe seguir el usuario para conseguir determinado resultado.
En este sentido, una interfaz puede ser comprendida como un dispositivo ritualizado.
El botón funciona como gesto. El icono funciona como símbolo. La animación funciona como señal. La notificación funciona como llamada. El algoritmo funciona como mecanismo invisible.
El usuario aprende progresivamente la gramática del dispositivo y comienza a actuar dentro de ella.
¿Es la falta de comprensión, la opacidad, la sincronización, el símbolo, la expectativa o la experiencia subjetiva de transformación?
No porque posea poderes sobrenaturales, sino porque el usuario puede delegarle decisiones y atribuirle una autoridad que excede su comprensión.
Una forma visual o textual repetida puede concentrar atención, identificación colectiva y comportamiento.
¿Cuándo una imagen deja de informar y comienza a producir una disposición afectiva o conductual?
¿Qué sucede cuando una obra no pretende únicamente ser contemplada, sino producir una secuencia de atención, percepción y participación?
La obra deja de ser únicamente objeto y comienza a comportarse como sistema.
Si el símbolo organiza atención y expectativa, ¿qué papel cumplen la percepción, la absorción, la asociación y la atribución de significado?
Si una tecnología modifica la forma en que percibimos y actuamos, ¿es todavía una herramienta o ya es una arquitectura de comportamiento?
La comparación no afirma que estas cosas sean idénticas. Busca identificar propiedades estructurales compartidas.
| Elemento | Ritual | Algoritmo | Meme | Interfaz | Obra de arte |
|---|---|---|---|---|---|
| Símbolo | Objeto / gesto / palabra | Variable / código / icono | Imagen / frase / formato | Icono / botón / gesto | Forma / imagen / sonido |
| Repetición | Central | Iteración | Viralización | Patrón de uso | Motivo / serie |
| Atención | Concentración | Optimización | Captura | Orientación | Contemplación |
| Expectativa | Resultado ritual | Predicción | Reacción social | Respuesta del sistema | Interpretación |
| Agencia | Participante | Usuario / sistema | Comunidad | Usuario | Espectador / participante |
| Transformación | Psíquica / social / simbólica | Decisional / conductual | Social / cultural | Conductual | Perceptiva / afectiva |
No se trata de demostrar que la tecnología es mágica. Se trata de investigar si aquello que históricamente llamamos magia puede entenderse como una tecnología ancestral de modificación de la atención, la percepción, la expectativa, la conducta y la experiencia.
La noción de hiperstición permite pensar determinadas ficciones no simplemente como representaciones de algo inexistente, sino como construcciones capaces de intervenir en la realidad.
Una idea puede circular. Puede adquirir seguidores. Puede producir comportamientos. Puede generar instituciones. Puede modificar expectativas.
El problema aparece cuando la frontera entre ficción, creencia y operación material se vuelve inestable.
Una investigación sobre ocultismo digital corre rápidamente el riesgo de convertir la palabra «magia» en una metáfora universal.
Si todo es magia, entonces nada es específicamente mágico.
Llamar «mágico» a un algoritmo porque no entendemos cómo funciona puede ser una comparación sugerente, pero insuficiente.
El objetivo de TELESMAS es ir un paso más allá: identificar mecanismos concretos.
Atención. Repetición. Símbolo. Expectativa. Participación. Feedback. Autoridad. Deseo. Percepción. Conducta.
La analogía entre magia y tecnología es productiva únicamente cuando permite descubrir una estructura que no era visible antes. Si solamente sirve para llamar «mágico» a cualquier fenómeno extraño, pierde capacidad analítica.
Condensa relaciones y permite que una forma produzca asociaciones más allá de su función literal.
El dispositivo determina qué debe observarse, escucharse, tocarse o seguirse.
La posibilidad de una respuesta modifica anticipadamente la experiencia.
La reiteración estabiliza asociaciones, gestos y patrones perceptivos.
El sistema responde al participante y convierte la interacción en una relación dinámica.
La finalidad no es representar un cambio, sino provocar una modificación de la experiencia.
Símbolos, objetos, palabras, números, sonidos, cuerpos y espacios forman redes de correspondencia.
La técnica reorganiza las posibilidades del cuerpo, del espacio, de la comunicación y de la producción.
El telégrafo, la radio y posteriormente las redes transforman radicalmente la experiencia de presencia, ausencia y comunicación.
Feedback, control, información y comunicación permiten pensar máquinas como sistemas dinámicos.
Imágenes, narrativas, memes y comunidades adquieren capacidad de reproducción y transformación acelerada.
La interfaz ya no solamente muestra información: selecciona, predice, recomienda y organiza atención.
El punto de conexión entre magia, arte y tecnología puede encontrarse también en los mecanismos psicológicos que organizan la experiencia.
Selección de determinados estímulos frente a otros.
Anticipación de una posible experiencia o respuesta.
Incremento de la implicación perceptiva y atencional.
Vinculación entre estímulos, símbolos, recuerdos y significados.
Sensación de que nuestras acciones producen consecuencias dentro del sistema.
Una parte fundamental de esta investigación proviene de mi trabajo como diseñador sonoro en las obras teatrales de Cristóbal Jodorowsky. Mi participación estaba centrada en la construcción sonora de las escenas, trabajando también con piezas de la tradición musical latinoamericana.
Esta experiencia adquirió una dimensión particular porque tuve la oportunidad de conversar directamente con Cristóbal acerca del papel que podía desempeñar el sonido dentro de sus actos psicomágicos.
Conservo una entrevista en la que le pregunto específicamente cómo utilizaba el sonido en sus actos psicomágicos. En ella relata el caso de una persona a quien se le indicó realizar una grabación con las voces de sus propios padres: la madre diciendo «te amo» y el padre diciendo «te amo», registradas para ser escuchadas respectivamente por cada oído.
Según el relato de Cristóbal, la acción buscaba introducir simbólicamente ese mensaje en el inconsciente de la persona y trabajar una herida asociada al abandono.
Este registro documenta una conversación con Cristóbal Jodorowsky acerca del uso del sonido dentro de los actos psicomágicos.
El fragmento describe una operación particularmente significativa: una voz parental es registrada técnicamente, separada de la presencia física de quien la produce y posteriormente reproducida para ser escuchada por el participante.
Entrevista audiovisual con Cristóbal Jodorowsky. Registro personal.
Fragmento documental incorporado a la investigación TELESMAS.
Este caso permite introducir una cuestión planteada por Erik Davis en TechGnosis: Myth, Magic, and Mysticism in the Age of Information. Davis señala que las tecnologías mediáticas no son únicamente mecanismos materiales y técnicos.
En particular, sostiene que la tecnología de la información trasciende su condición de cosa porque permite la codificación y transmisión incorpórea de la mente y el significado.
La observación resulta especialmente productiva para pensar el acto descrito por Cristóbal. La voz de los padres posee inicialmente una existencia corporal y relacional: alguien habla y alguien escucha. La tecnología introduce una operación adicional. La voz puede ser registrada, separada de su fuente, almacenada, transportada y reproducida.
Presencia: el padre o la madre producen físicamente la voz.
Registro: la voz es convertida en una inscripción técnica.
Separación: el registro puede existir independientemente de la presencia de quien habla.
Reproducción: la voz vuelve a aparecer dentro de una nueva situación.
Interpretación: el sujeto incorpora esa experiencia dentro de una estructura simbólica.
Una voz producida por un cuerpo.
La voz se convierte en información.
El sonido puede existir separado de su fuente.
La información vuelve a entrar en la experiencia.
El cuerpo recibe nuevamente la voz.
El sujeto interpreta la experiencia dentro del dispositivo.
La tecnología no constituye aquí simplemente un medio transparente para transportar un mensaje. Modifica las condiciones materiales del acto: hace posible que una voz pueda ser separada de su origen, convertida en registro y posteriormente reproducida dentro de una situación determinada.
El acto psicomágico, por su parte, organiza esa posibilidad técnica dentro de una secuencia de acciones, prescripciones, expectativas y atribuciones de significado.
La comparación con Davis no implica afirmar que la tecnología sea equivalente al ritual ni que una grabación posea por sí misma una eficacia psicomágica.
Lo que interesa es la estructura de mediación: algo producido por un cuerpo es convertido en información, transmitido mediante un dispositivo y posteriormente reintroducido en la experiencia de otro cuerpo.
Conversación con Cristóbal Jodorowsky · registro audiovisual · archivo personal
En el marco de esta investigación conversé con Cristóbal Jodorowsky acerca del uso del sonido dentro del acto psicomágico. La conversación resulta especialmente significativa para TELESMAS porque desplaza el sonido desde su función expresiva o escénica hacia una función operacional: el sonido participa en la construcción del propio acto.
Durante la entrevista, Cristóbal relató el caso de una persona a quien se indicó escuchar, mediante audífonos, grabaciones de las voces de su madre y de su padre diciendo «te amo», dirigidas respectivamente a cada oído. Según su relato, la práctica se realizó durante diez días, varias horas al día, hasta que la persona llegó incluso a quedarse dormida escuchando las grabaciones.
El objetivo atribuido al acto era trabajar simbólicamente una herida relacionada con la ausencia o el abandono parental. Lo relevante para TELESMAS no es establecer aquí una afirmación sobre eficacia terapéutica, sino observar la estructura del dispositivo: voz → grabación → audífonos → cuerpo → repetición → memoria → expectativa → experiencia simbólica.
La voz grabada ocupa una posición particularmente extraña: conserva la huella sonora de una persona ausente y permite que esa voz vuelva a aparecer en el cuerpo del oyente sin que el hablante esté físicamente presente. La tecnología de grabación convierte así una relación temporalmente ausente en una experiencia de presencia sonora.
Dispositivo: grabación de voces parentales.
Mensaje: «te amo».
Interfaz: audífonos / separación de canales.
Duración: diez días, durante varias horas diarias, según el relato de Cristóbal.
Campo de investigación: voz, escucha, memoria, ausencia, cuerpo, repetición y acto simbólico.
FRAGMENTO DE ENTREVISTA
Cristóbal Jodorowsky responde sobre el uso del sonido
en el acto psicomágico.
ARCHIVO
Registro audiovisual de la investigación. Espacio reservado
para incorporar posteriormente el fragmento editado.
¿Qué sucede cuando una voz grabada ocupa el lugar de una presencia parental ausente?
A partir del caso relatado, la investigación pregunta por la relación entre voz, cuerpo, memoria, repetición, espacialización y expectativa, y por la manera en que una tecnología de reproducción sonora puede incorporarse a una estructura ritual.
¿La operación simbólica depende del contenido verbal, de la materialidad de la voz, de la repetición, de la escucha íntima mediante audífonos o de la combinación de estos elementos?
Una voz almacenada deja de ser solamente un registro: dentro de un contexto ritual puede adquirir una función simbólica dirigida al cuerpo y a la memoria.
Diez días y varias horas de escucha introducen una dimensión temporal: el acto no ocurre una sola vez, sino como una práctica reiterada que organiza atención, expectativa y escucha.
Grabadora, archivo, audífonos, separación de canales y reproducción no son solamente soportes técnicos: estructuran las condiciones concretas de la experiencia.
FUENTE PRIMARIA · Entrevista personal a Cristóbal Jodorowsky. Registro audiovisual del archivo de investigación de Alfonso Pretelt.
TELESMAS tampoco comienza aquí. Durante años, ciertas imágenes, materiales, sonidos, símbolos y problemas fueron apareciendo en distintos lugares: en una pantalla, en una lectura, en una pieza sonora, en una conversación, en un error, en una intuición.
El oráculo algorítmico · un caso dentro de TELESMAS
Tarot Synthesizer es una obra interactiva de investigación-creación que transforma el Tarot en una interfaz audiovisual. El dispositivo parte de una estructura oracular y la desplaza hacia un entorno digital donde selección, procesamiento, sonido, imagen y respuesta se encuentran en tiempo real.
Dentro de TELESMAS, la obra funciona como un laboratorio entre muchos otros para investigar qué ocurre cuando una estructura simbólica tradicional entra en contacto con lógicas propias de la interfaz contemporánea. No constituye por sí sola el objeto de la investigación doctoral.: selección, cálculo, respuesta, retroalimentación, incertidumbre e interpretación.
El problema no consiste en afirmar que el algoritmo es magia, sino en observar una posible continuidad funcional: un sistema puede producir respuestas que el usuario interpreta, aunque no conozca por completo las operaciones que las generan. La pregunta se desplaza entonces del significado de la carta hacia la operación del dispositivo.
El usuario entra al sistema con una pregunta, intención o expectativa.
La pantalla organiza las posibilidades de acción y atención.
El participante realiza una acción dentro de un campo de posibilidades.
El sistema procesa la interacción y determina una respuesta.
La respuesta se vuelve perceptible y adquiere una forma audiovisual.
El usuario atribuye sentido a la respuesta y puede volver a actuar.
El Tarot organiza una consulta mediante símbolos y procedimientos de selección. Un sistema algorítmico organiza datos mediante reglas, modelos y operaciones. TELESMAS estudia esta relación como una comparación estructural, no como una equivalencia: consulta → procedimiento → respuesta → interpretación frente a datos → procesamiento → respuesta → nueva acción.
En esta investigación, el meme interesa no solamente como objeto humorístico, sino como una unidad contemporánea de circulación simbólica. Imagen, frase, reconocimiento, repetición y contexto pueden producir asociaciones que cambian cuando el meme entra en nuevas redes de circulación.
La pregunta no plantea que meme y sigilo sean objetos idénticos. Investiga qué sucede cuando una forma gráfica o textual concentra una asociación, se repite, circula y produce una respuesta en quienes la reconocen.
Botones, ventanas, instrucciones, animaciones, sonidos, estados de carga y respuestas del sistema construyen una secuencia de participación. La interfaz no solamente muestra información: también organiza qué puede hacer el usuario, qué puede percibir y qué respuesta recibe.
Pregunta → Procedimiento → Respuesta → Interpretación → Acción
Datos → Modelo / cálculo → Predicción / respuesta → Interpretación → Acción
Captura → Clasificación → Predicción → Intervención → Nueva captura
Imagen / frase → Asociación → Circulación → Reconocimiento → Reacción
TELESMAS no sostiene que los algoritmos, los memes, las interfaces o las plataformas sean literalmente dispositivos ocultistas. La investigación utiliza el lenguaje de la comparación estructural para preguntar cómo diferentes dispositivos de mediación organizan relaciones con lo invisible, la información, la autoridad, la atención y la agencia cuando organizan atención, expectativa, participación, interpretación y retroalimentación.
Si el oráculo responde mediante símbolos y el algoritmo responde mediante datos, ¿qué cambia cuando ambos terminan produciendo una experiencia que el usuario interpreta?
El espejo negro permite pensar una primera forma de dispositivo oracular: una superficie aparentemente vacía que requiere atención, espera, proyección e interpretación. La pantalla contemporánea conserva algo de esa estructura, pero añade una diferencia decisiva: ya no solamente devuelve una imagen; puede registrar la acción, procesarla y responder.
El paso del espejo a la interfaz no es histórico ni lineal. Es una comparación funcional: superficie → atención → interpretación se transforma en interfaz → acción → procesamiento → respuesta → interpretación.
El dispositivo oracular no necesita contener una respuesta. Puede construir las condiciones bajo las cuales una persona produzca una respuesta.
Esta definición permite poner en relación, sin confundirlos, scrying, Tarot, interfaces interactivas, sistemas algorítmicos y modelos de IA.
David Toop propone pensar el sonido como una presencia cuya fuente puede permanecer ambigua y al oyente como una figura próxima al medium: alguien que extrae sentido de aquello que no está completamente presente. Esta perspectiva resulta central para TELESMAS porque desplaza la escucha desde la recepción pasiva hacia la producción de presencia.
Barry Truax permite ampliar esta relación desde la perspectiva de la comunicación acústica: el sonido no puede entenderse únicamente como un objeto aislado, sino como parte de una relación entre fuente sonora, oyente y entorno. La escucha aparece entonces como un proceso situado en el que percepción, contexto y acción participan en la construcción de la experiencia (Truax, 2001).
En TELESMAS, esta perspectiva resulta especialmente pertinente porque los dispositivos no utilizan el sonido solamente como contenido, sino como una operación capaz de modificar la relación entre cuerpo, espacio, imagen, atención e interacción.
El sonido puede funcionar, así, como una superficie de indeterminación comparable —sin ser equivalente— al espejo negro.
Espejo: superficie → mirada → imaginación → interpretación.
Sonido: presencia ambigua → escucha → imaginación → interpretación.
Interfaz: señal → acción → respuesta → interpretación.
Referencia: Truax, B. (2001). Acoustic Communication (2nd ed.). Ablex Publishing.
El oráculo tradicional organiza una relación entre incertidumbre, procedimiento, signo, interpretación y decisión. Los sistemas contemporáneos pueden reemplazar el signo por datos, el procedimiento por cálculo y la predicción por una salida algorítmica.
La pregunta política aparece cuando la predicción deja de limitarse a describir una posibilidad y empieza a intervenir sobre aquello que predice.
Oráculo: pregunta → procedimiento → respuesta → interpretación → acción.
Algoritmo: datos → modelo → predicción → acción → nuevos datos.
Vigilancia: captura → clasificación → predicción → intervención → nueva captura.
La investigación de Zach Blas sobre biometría, reconocimiento facial, inteligencia artificial, misticismo métrico y opacidad introduce una inversión fundamental: si el sistema contemporáneo produce conocimiento mediante captura y clasificación, también es posible diseñar formas de interrupción de esa legibilidad.
La máscara, el ruido, la transformación y la opacidad pueden funcionar como operaciones contra-oraculares: no producen una nueva respuesta para el sistema, sino que interrumpen su capacidad de producirla.
Dispositivo oracular: incertidumbre → cálculo → respuesta.
Dispositivo contra-oracular: captura → transformación → opacidad → incertidumbre.
La opacidad no es simplemente esconderse: es impedir que una relación sea completamente reducida a una lectura.
Este documento audiovisual registra una conversación con Cristóbal Jodorowsky sobre el uso del sonido dentro de los actos psicomágicos.
La entrevista forma parte del archivo personal de la investigación y permite observar directamente uno de los casos que TELESMAS estudia: la voz grabada como objeto, la escucha como operación y la tecnología como mediación dentro de un procedimiento simbólico.
Estas piezas no aparecen aquí como material promocional ni como una sección separada de la investigación. Son artefactos producidos dentro del mismo campo de preguntas: qué ocurre cuando una imagen, una frase y una interfaz consiguen concentrar atención, producir identificación y hacer circular una idea.
La interfaz convierte tres fuentes de autoridad en opciones equivalentes. El chiste funciona porque comprime una crítica compleja en una acción mínima: seleccionar quién administra el sistema.
El dispositivo no pregunta si existe autonomía: pregunta si el usuario desea continuar creyendo que la tiene. La interfaz se convierte en una pequeña máquina de producir duda sobre la propia agencia.
El lenguaje del sistema operativo invade el vocabulario espiritual: chakra, alma y conciencia aparecen como estados de software. La broma funciona como una contraficción sobre la espiritualidad digital.
El meme comparte con el sigilo una capacidad de condensación. No necesita explicar una teoría completa: necesita construir una forma suficientemente memorable para que pueda repetirse, reconocerse y circular. Su eficacia no depende solamente del contenido, sino de la relación entre forma, repetición, reconocimiento y contexto.
En estas piezas, la interfaz es parte del argumento. La ventana de alerta, el botón, el cursor, el mensaje del sistema y la tipografía no ilustran la crítica: la ejecutan.
Sigilo: forma → condensación → atención → repetición.
Meme: imagen → reconocimiento → circulación → identificación.
Interfaz: mensaje → elección → acción → respuesta.
TELESMAS: símbolo → operación → experiencia → interpretación.
TELESMAS no existe únicamente como una investigación conceptual. La investigación se materializa en una serie de dispositivos de interacción sonora, vibracional y sensorial desarrollados en el contexto de IDEOFÓNICA lab.
Estos dispositivos constituyen una parte fundamental de la propia investigación: son objetos mediante los cuales las preguntas sobre percepción, atención, cuerpo, tecnología y transformación de la experiencia dejan de ser exclusivamente discursivas y pasan a ser experimentadas corporalmente.
El gesto sobre la superficie modifica la estructura sonora y convierte al participante en parte activa del sistema.
El sonido puede experimentarse también como vibración: una dimensión táctil que desplaza la escucha hacia el cuerpo.
Cada acción produce una respuesta en tiempo real, estableciendo una relación dinámica entre cuerpo, frecuencia, materia y tecnología.
Los dispositivos han sido integrados en procesos de acompañamiento psicosocial y explorados como medios de comunicación alternativa y fortalecimiento de capacidades.
La dimensión aplicada de estas herramientas permite investigar qué sucede cuando una arquitectura sonora y vibracional pasa del espacio artístico a situaciones concretas de interacción, comunicación y acompañamiento. Esta dimensión no sustituye la investigación artística ni convierte el dispositivo en tratamiento médico.
Esta dimensión aplicada no aparece como una consecuencia externa de la obra. Forma parte de la investigación misma: permite observar qué sucede cuando una arquitectura sonora y vibracional pasa del espacio artístico a situaciones concretas de interacción, cuidado, comunicación y acompañamiento.
En un archivo antiguo de mi trabajo aparece una imagen completamente gris, estática, con la palabra VIDEO en la parte superior. Su apariencia recuerda a la televisión de los años noventa, pero no utiliza el repertorio contemporáneo de glitch, ruido digital o distorsión para anunciar una supuesta ruptura.
Precisamente por eso resulta pertinente hoy. No intenta parecer rebelde. No necesita oponerse visualmente a otra imagen. No convierte el error en espectáculo.
Su neutralidad permite formular una pregunta distinta: ¿qué sucede cuando una obra deja de entregarnos de antemano la estética que debemos reconocer como crítica?
Buena parte de las estéticas contemporáneas de la contestación se han convertido en códigos reconocibles: glitch, baja resolución, interfaces rotas, ruido, deformación, archivos corruptos, tipografías de sistema, imágenes «defectuosas».
El problema no es utilizar esos recursos. El problema aparece cuando la apariencia de estar en contra de algo sustituye la construcción de una posición.
Una imagen puede ser visualmente pobre y conceptualmente devastadora. Otra puede ser visualmente espectacular y no estar haciendo absolutamente nada.
La cuestión no es encontrar una estética suficientemente radical para que el espectador se sienta crítico. Es investigar qué operación realiza la imagen sobre quien la encuentra.
La democratización de los dispositivos esotéricos ha hecho posible que prácticamente cualquiera pueda comprar una baraja, una aplicación o una herramienta de interpretación y comenzar a producir respuestas para otras personas.
Pero una herramienta simbólica no convierte automáticamente a quien la posee en un intérprete responsable. Una persona puede llegar al dispositivo atravesando duelo, miedo, pérdida, incertidumbre económica o una ruptura, y entregar a otra persona una parte de esa vulnerabilidad.
Dispositivo reflexivo: símbolo → asociación → reflexión → pregunta.
Dispositivo autoritario: símbolo → afirmación → certeza → decisión.
El peligro comienza cuando la interpretación abandona su condición de interpretación y se presenta como conocimiento.
El problema no es que cualquiera pueda leer las cartas. El problema comienza cuando cualquiera puede convertir una situación de vulnerabilidad en una relación de autoridad.
La responsabilidad no viene dentro de la caja.
La democratización del dispositivo no implica la democratización de la responsabilidad.
Internet no solamente democratizó el acceso a la información. Democratizó también la posibilidad de producir afirmaciones de verdad. El sujeto contemporáneo puede convertirse en su propio intérprete: reúne imágenes, testimonios, estadísticas, documentos, videos y fragmentos y construye con ellos una explicación del mundo.
El problema no es únicamente la existencia de información falsa. Es la posibilidad de construir, a partir de fragmentos verdaderos, falsos, incompletos o descontextualizados, una narrativa capaz de producir la sensación de certeza.
Información → interpretación → certeza → identidad.
Las redes no presentan simplemente información. Organizan las condiciones bajo las cuales la información aparece.
Hay una forma particularmente inquietante de oráculo contemporáneo: aquella que no pretende decirnos simplemente qué ocurrirá, sino identificar quién podría convertirse en un problema antes de que ese problema ocurra.
Aquí el oráculo abandona el templo y entra en la infraestructura. El signo se convierte en dato; el dato en perfil; el perfil en predicción; y la predicción puede convertirse en intervención.
Persona → datos → perfil → riesgo calculado → decisión → intervención.
El problema no es solamente quién mira. Es quién puede hacer algo con lo que ve.
Sistemas de datos, inteligencia artificial, vigilancia y análisis predictivo muestran que la capacidad de interpretar puede adquirir una escala institucional. En ese punto ya no estamos solamente ante una interpretación: aparece la posibilidad de gobernar mediante ella.
Interpretar no debería otorgar automáticamente el derecho a intervenir.
La capacidad de interpretar no debería convertirse automáticamente en capacidad de gobernar.
Estar en contra no significa necesariamente rechazar toda tecnología. Significa preguntar qué tecnologías, diseñadas por quién, para qué cuerpos, bajo qué intereses y con qué consecuencias.
La crítica tecnológica comienza cuando dejamos de preguntar únicamente qué puede hacer una máquina y empezamos a preguntar qué puede hacer una máquina sobre nosotros.
Tecnología → captura → clasificación → predicción → intervención.
Resistencia → opacidad → ruido → incertidumbre → imaginación.
Una contraficción no necesita presentarse como una verdad absoluta. Puede funcionar como una estructura experimental.
Construir un artefacto bajo la premisa de que posee una determinada función simbólica permite estudiar qué ocurre cuando las personas interactúan con él.
El arte se convierte así en un laboratorio de creencias, percepción y comportamiento.
No se trata de engañar al espectador. Se trata de hacer visible la infraestructura mediante la cual una ficción puede organizar una experiencia real.
TELESMAS desplaza una pregunta clásica de la interpretación hacia otra pregunta: ¿qué hace un dispositivo con la persona que entra en relación con él?
Una posible cadena de operación
Concentra asociaciones.
Selecciona aquello que debe percibirse.
Anticipa una posible respuesta.
Convierte al observador en agente.
Devuelve una respuesta al participante.
Puede modificar la forma de actuar.
No se trata de demostrar que
la tecnología es mágica.
Se trata de preguntar qué hace
la tecnología cuando organiza
nuestra atención.
Qué hace un símbolo cuando
consigue modificar nuestra
percepción.
Qué hace una interfaz cuando
consigue modificar nuestra conducta.
Qué hace una obra cuando deja
de ser solamente una representación
y se convierte en un dispositivo
de experiencia.
Esta investigación será presentada en el Museo Manta en noviembre de 2026.
La presentación abordará las relaciones entre magia, tecnología, psicología de la experiencia, ritual, símbolo, interfaz, sonido, imagen y dispositivos interactivos.
Esta pregunta no pretende cerrar la investigación. Es el punto desde el cual comienza.